Conferencia Semana de la Ciencia: El viaje de El Greco
El científico titular del Consejo Superior de Investigaciones Científicas en el Instituto de Neurociencias de Alicante, Luis M. Martínez Otero, será, con "El viaje de El Greco" el conferenciante de la Semana de la Ciencia de INESCOP. Esta actividad de divulgación científica, que el centro viene realizando desde 2003, ha contado con la colaboración Caixa Petrer Obra Social.
En "El viaje de El Greco" nos desprenderemos de toda la información superflua (es un proceso de compresión-descompresión con pérdida), es decir, aquella que no es necesaria para el reconocimiento de los objetos presentes en una escena y sus relaciones espaciales y sustituimos la visión fiel por una conceptualización y abstracción que nos ayuda a interactuar con el mundo de una manera mucho más económica. Para ello, generamos una ilusión de continuidad, un relato, que es subjetivo y fruto tanto de nuestra percepción inmediata como de nuestra experiencia previa. Este viaje desde una representación más o menos fiel, aunque en dos dimensiones, que el mundo proyecta sobre nuestras retinas hasta una versión idealizada, e infinitamente más útil para nuestro comportamiento, es similar al que El Greco realizó desde su Creta natal y el arte religioso ortodoxo, hasta su residencia final en Toledo en el apogeo del arte barroco, conceptual, en el que la finalidad última de la representación es, quizás por primera vez, más epistemológica que ontológica.
Y es que, al contrario de lo que pudiera parecer, ver no consiste en capturar y transmitir una imagen que reproduzca fielmente el mundo. "Ver consiste en captar y transmitir información que nos permite sobrevivir en él", nos explica Luis M. Martínez Otero.
El motivo de ello puede ser por varias razones. Primero, porque ver es una imposibilidad matemática. "La imagen que el mundo proyecta sobre nuestras retinas es ambigua y su interpretación se basa fundamentalmente en inferencias estadísticas. Segundo, la cantidad de información visual que recibimos por segundo es ingente y se hace imposible enviarla toda al cerebro para su posterior análisis y almacenamiento", aclara el científico. En consecuencia, continua Otero, "las estrategias cerebrales para la visión, seleccionadas a lo largo de miles de años de evolución, incluyen una primera fase, en la retina, en la que un sensor de alta resolución está perfectamente diseñado para capturar la máxima información posible de nuestro entorno, información que posteriormente se comprime antes de ser enviada al cerebro. En una segunda fase, esta información se expande de nuevo en un proceso de varios pasos con la intención de reconstruir la señal de partida ahorrando así tanto espacio cerebral como consumo metabólico".
Luis M. Martínez es Científico Titular del Consejo Superior de Investigaciones Científicas en el Instituto de Neurociencias de Alicante, donde dirige el laboratorio de Neurociencias Visuales. Doctor en Neurobiología por la Universidad de Santiago de Compostela, realizó su formación Postdoctoral en la Universidad Rockefeller de Nueva York, bajo la dirección de Torsten N. Wiesel, premio Nobel en el año 1981.
Sus objetivos científicos a largo plazo son comprender cómo el cerebro construye la percepción visual del mundo, por qué al hacerlo diferentes cerebros utilizan estrategias distintas y cuál es el significado biológico del arte que justifica su aparición en todas las épocas, lugares y culturas.