UNA FLOR PARA EL CALZADO
CALZAR DE ETIQUETA. ETIQUETADO ECOLÓGICO
En la Unión Europea existe una etiqueta para reconocer los productos fabricados con las máximas garantías de respeto al Medio Ambiente. El calzado está entre esos productos e INESCOP ha participado activamente en su puesta en marcha.
Los ciudadanos estamos cada día más preocupados por las alteraciones que sufre el Medio Ambiente, y observamos con preocupación los trastornos que afectan al clima y a nuestro entorno más próximo: contaminación del agua, del aire, del suelo, deforestaciones de grandes superficies, extinción de especies, efectos perjudiciales sobre la salud humana y resto de especies, etc.
|
Esta creciente preocupación, se manifiesta en una mayor demanda de productos y servicios que sean más respetuosos con el medio ambiente y propicia que cada vez más empresas busquen alternativas para elaborar productos más ecológicos y, de ese modo, mejorar el rendimiento ecológico de los productos y servicios que ofrecen. Por esta razón, la Unión Europea creó la Etiqueta Ecológica Europea, la cual, a través de un sencillo logotipo, basado en una flor con las estrellas dela Unión Europea, diferencia los productos o servicios que son más respetuosos con el medio ambiente, de forma que cada persona pueda elegir, a la hora de tomar una decisión de compra, si prefiere o no comprar productos más respetuosos con nuestro entorno. Esta ecoetiqueta, puede obtenerse para el calzado, y además, cumpliendo ciertos requisitos relativamente sencillos. |
![]() |
El Instituto Tecnológico del Calzado y Conexas, INESCOP, está llevando a cabo un proyecto LIFE de ámbito europeo para "promoción de la Etiqueta Ecológica Europea para calzado", en el que se persigue que los fabricantes de calzado de la Unión Europea y los consumidores en general, conozcan los beneficios de fabricar y usar zapatos que posean la Etiqueta Ecológica Europea.
![]() |
![]() |
El calzado etiquetado con la Etiqueta Ecológica Europea garantiza que es más respetuoso con la salud y que provoca un menor impacto medioambiental durante todo su ciclo de vida (desde las materias primas para su elaboración hasta su eliminación final). De esta manera, se reducen los efectos perjudiciales para nuestro entorno ya que el calzado con la ecoetiqueta europea cumple con unos requisitos medioambientales determinados como, por ejemplo, la exclusión de sustancias nocivas para el Medio Ambiente y la salud tales como determinados colorantes para cuero y textil, que pueden producir cáncer, limitación de la cantidad de residuos metálicos como el cromo, el cadmio y plomo, establece el uso de embalajes de cartón y plástico reciclados, y el control de diferentes aspectos que afectan a la durabilidad del calzado como el desgaste de la suela.
Por esta razón, cuando se compran unos zapatos con la Etiqueta Ecológica Europea, se contribuye, además de otros beneficios medioambientales, a la reducción de la contaminación de las aguas y de la atmósfera. También existe un menor riesgo de adquirir alergias al limitarse o prohibirse determinados productos químicos y, a diferencia de lo que se podría pensar, no son más caros que otros calzados que no poseen la mencionada ecoetiqueta.
Además, el calzado que posee la Etiqueta Ecológica Europea, es sometido a estudios de durabilidad donde se analizan diversos aspectos como por ejemplo la resistencia al agua, la resistencia al rozamiento, el desgaste de la suela, etc., de forma que además de ser un calzado que es más respetuoso con el medio ambiente, es también igual o más resistente que el resto de calzado presente en el mercado, que no posee la ecoetiqueta europea.
La ecoetiqueta se consigue haciendo una pruebas previas, que se pueden realizar en INESCOP, y asegurando el mantenimiento de las características con el tiempo. Para los fabricantes de calzado, el adherirse voluntariamente al sistema de la Etiqueta Ecológica Europea, puede mejorar su imagen de marca, aumentar la fidelidad de los clientes, reforzar la identidad corporativa, utilizarse como herramienta de promoción, etc.
La Etiqueta Ecológica Europea es válida en toda la Unión Europea y está certificada por un organismo oficial, designado por el Gobierno, que no interviene en el mercado y que comprueba, en todo momento, que el producto cumple con los estrictos requisitos medioambientales. De esta forma se garantiza plenamente la veracidad del cumplimiento con los requisitos o criterios ecológicos.
Por todas estas razones, el calzar un zapato con la Etiqueta Ecológica Europea, conlleva múltiples beneficios tanto para las personas como para el medio ambiente.
La primera ecoetiqueta europea de calzado se concedió a una empresas española, que contó con el asesoramiento de INESCOP para conseguirla. Sin embargo, en los últimos meses, los fabricantes italianos de calzado nos aventajan significativamente en la obtención de ecoetiquetas.