DE IMPORTAR A EXPORTAR

EVOLUCIÓN TECNOLÓGICA DE UNA EMPRESA

Cuando se creó INESCOP, en 1971, no existían en España fabricantes de máquinas para control de calidad específicas para calzado y sus componentes, por lo que una parte muy importante del equipamiento del laboratorio se importó de diversos países que nos aventajaban en la labor de comprobar la calidad de los productos del sector. Así, se trajeron máquinas de Alemania, Gran Bretaña, Suiza y Francia.

De esta forma se montó el laboratorio de ensayos físicos, con bastante rapidez, pues en menos de un año, a mediados de 1972, estaba funcionando, aunque con un costo relativamente elevado, excepto en algún caso en el que se consiguió la exención arancelaria para la importación.

Sin embargo, pronto empezaron a surgir problemas porque las máquinas de ensayo se hacían de una en una, sobre pedido y su fiabilidad dejaba mucho que desear, de forma que empezaron a tener averías. Entonces, recurrir a los constructores de cada una para repararlas era impensable, una vez acabado el escaso periodo de garantía.

Encontramos en la zona una pequeña empresa, Francisco Muñoz Irles, conocida por la marca MUVER, que se dedicaba al mantenimiento de maquinaria de calzado y que contaba con un personal experto, sin miedo a enfrentarse a máquinas construidas en países que teóricamente tenían un alto nivel tecnológico. De hecho, una de las primeras máquinas reparadas era alemana y más de una reparación sufrió una modificación a fondo, que los propios fabricantes alemanes reconocieron como eficaz y la adoptaron en las siguientes máquinas que fabricaron.

La empresa tenía una larga tradición, ya que a principios de los años 50 llegó incluso a producir motocicletas, fruto de desarrollos propios.

A partir de esa experiencia y contando con la precisión del trabajo de MUVER, INESCOP le fue encargando la fabricación de accesorios y equipos de control de calidad de fácil funcionamiento, y la empresa fue compaginando su actividad de mantenimiento de maquinaria de calzado con la de fabricación propia. Sin embargo, el salto más importante de la empresa vendría con la fabricación de una máquina de medir pieles, de bajo costo, desarrollada por INESCOP para uso de los fabricantes de calzado, que se intentó hacer en varias empresas de maquinaria sin éxito, porque se necesitaba una gran precisión de trabajo para hacer la parte mecánica.


Máquina de medir pieles

Esta máquina de medir pieles fue una revolución, en su momento, porque estaba basada en un microordenador popular (de los primeros que salieron al mercado), servía para medir pieles y patrones, y fue la primera que ofrecía la medida en pies y en decímetros cuadrados. Su precio era tan bajo, en relación a otras que se producían en el extranjero para el mismo fin, que hacían dudar de su precisión, cosa que estaba más que probada, pues llegaba al centímetro cuadrado. Todavía hoy es una de las máquina estrella entre los desarrollos de INESCOP.

En 1978 la empresa se había especializado por completo en la fabricación de equipos para control de calidad y había abandonado los trabajos de mantenimiento.

En el año 1985 la empresa desarrolló, por su cuenta y con el apoyo tecnológico de INESCOP, un grupo de máquinas para la fabricación de tacones para calzado de caballero, de forma automática. Esta máquina y las de control de calidad se exhibieron en la feria de MODATEC, que se celebraba en el recinto ferial de FICIA, en Elda, marcando la proyección internacional de esta empresa.

A partir de entonces, la empresa inició su actividad exportadora, primero a países vecinos (Francia y Portugal), y luego a todo el mundo, hasta el punto que, en la actualidad, MUVER tiene instaladas máquinas en más de 40 países de los cinco continentes.

En el presente MUVER fabrica 86 equipos destinados a realizar ensayos de control de calidad y estudios sobre calzado (de seguridad y protección, de uso normal, etc.) y de sus componentes (textiles, cueros, polímeros, etc.), según la normativa española, europea e internacional. Si bien los primeros aparatos y una parte de los actuales son resultado de los trabajos de INESCOP, la mayor parte del último catálogo de la empresa ya son desarrollos propios.


Abrasímetro de cordones

Dinamómetro de compresión de topes

Además, la empresa, pese a su pequeña dimensión, ha participado y participa, de la mano de INESCOP, en proyectos europeos de desarrollo industrial, junto con empresas de otros países. Hoy, MUVER sigue investigando en el campo de las tecnologías avanzadas aplicadas a la mejora del funcionamiento y de la fiabilidad de los equipos que fabrica, asegurando su durabilidad y bajo mantenimiento.

De esta forma, la empresa Francisco Muñoz, C. B., que heredaba de la familia la marca MUVER, registrada en Enero de 1952, para la fabricación de motores de explosión, que desarrolló un motor de cuatro tiempos de bajo consumo de carburante y que fabricó íntegramente hasta 15 motocicletas en aquella época, es hoy una empresa sólida, con un buen posicionamiento internacional como fabricante de aparatos de Control de Calidad, altamente especializada y con un futuro asegurado en este campo.

Nuestro país ha pasado de importar este equipamiento a abastecerse con tecnología propia y a exportar a todo el mundo.